Crisis 2020 ¿una crisis peor que la Gran Depresión?

Es un tema de interés para todos conocer la evolución de la economía en el contexto global actual. La pregunta de cuándo acabará y cómo se restablecerá la economía es recurrente. Así que, para darnos un panorama compararemos la crisis de la gran depresión con la crisis actual por último observaremos algunos indicadores para la economía nicaragüense.

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Contexto Internacional

El Fondo Monetario Internacional (junio, 2020) estima un crecimiento del -4.9 % a nivel mundial en 2020 y una proyección positiva del 5.4% al 2021. En datos más desagregados economías avanzadas -8.0% en 2020 y 4.8% en 2021, economías emergentes y en desarrollo -3.0% en 2020 y 5.9% en 2021. La tendencia que representa el pronóstico tiene forma de “visto bueno” o de “v” “con una caída drástica seguida de una recuperación gradual” (junio, 2020). Esta recuperación gradual se debe al escenario base elaborado por el FMI que considera una recuperación de la actividad económica a partir del segundo semestre de 2020. La incertidumbre continua latente, depende de la profundidad de la contracción económica para el segundo trimestre del 2020.

Ilustración -1-.


Fuente: pagina web del FMI https://www.imf.org/

Recordemos que el Fondo Monetario Internacional -FMI- es organismo financiado por grandes economías del mundo, entre ellas EE.UU., Reino Unido y Japón (llamados países del G7) recientemente China. Entre sus funciones está proporcionar fondos de emergencias, cuando los países presentan dificultades económicas, a cambio de reformas de política económica. Dada la coyuntura mundial, que por primera vez todos los países se encuentran en recesión, la capacidad del FMI y de otros organismos como la OMS y OMC se verá limitada. Aún más cuando los países que financian a estos organismos están priorizando sus economías.

Se están teniendo problemas tanto de la oferta como la demanda. El FMI (junio, 2020) estima una contracción del comercio internacional alrededor del -3.5% (en términos interanuales) durante el primer trimestre del 2020, como consecuencia del debilitamiento de la demanda. Pese a ello los costos relacionados a la interrupción de la oferta fueron compensados por el abaratamiento de los combustibles y la baja en los precios por la caída de la demanda agregada. En este contexto se manifiesta otra tendencia; debido a las restricciones por la pandemia la cadena de valor mundial, que hace que los países fabriquen productos donde su elaboración es más barata, se ve interrumpida obligando a los países a producirlos por si mismo encareciendo sus productos (shock por oferta). En EE. UU el consumo de servicio cayo debilitando a las industrias implicadas en su elaboración, mismas que despidieron trabajadores (shock por demanda).

Esta situación es peor que los 2 primeros meses de la gran depresión de los años 30 resalta Kim Young-Ick (Economista / Profesor de la Universidad de Sogang -Corea-). Si se compara la situación actual con la crisis financiera de 2008 donde por primera vez se registraba una tasa de crecimiento mundial del -1%, por covid-19 el FMI ha pronosticado para 2020 una tasa menor al -3%. Ahora si comparamos este resultado con la Gran Depresión de los años 30 es mucho peor, pues la Tasa de Empleo de abril y marzo de este año para EE. UU se despidieron 21 millones de empleados y las ventas minoristas, que representa gran parte del consumo en EE. UU, cayeron en un 20% en solo dos meses. Estos números no cayeron tan rápido durante la Gran Depresión si solo valoramos estos dos meses.

Por otro lado, independientemente del COVID-19 Young-Ick ya había vaticinado para 2020 que las economías entrarían en dificultades económicas debido al endeudamiento. Con el fin de estimular la demanda y contrarrestar la crisis financiera de 2008 las economías aplicaron políticas financieras y monetarias. A pesar que la economía mundial se recuperó, la deuda federal estadounidense aumento más de un 100% de su PIB después de la recesión. No solo EE.UU, también Corea, Australia, Canadá  y China (más del 160% de su PIB). Actualmente estás economías llegaron al límite con sus deudas, no pueden crecer más a través de deuda. En estimaciones de Young-Ick sostiene que “la economía mundial se enfrentaría a dificultades económicas mientras estén pagando sus deudas”. Aunado a esto las restricciones impuestas por el COVID-19 agrava más la situación pues los gobiernos de las grandes economías están gastando mucho mas dinero que en 2008. Es decir, en solo tres meses la economía estadounidense ha inyectado 3 billones de dólares, cantidad que no gastó en 6 años para la crisis de 2008.


Fuente: Elaboración propia con base a datos de https://datosmacro.expansion.com

¿Qué significa esto para las economías?

Para mayor comprensión repasaremos dos aspectos técnicos de la política monetaria, la deuda y la monetización de la deuda:

La deuda pública es la suma de las deudas que tiene un estado, se suele expresar como porcentaje de PIB (Deuda Pública / PIB) para indicar el porcentaje del PIB que se debería gastar para pagar la deuda. La deuda del estado o deuda pública está conformada por Bonos del Tesoro, Letras del Tesoro u obligaciones en posesión de bancos, particulares o el sector exterior que son emitidos por el Tesoro (Hacienda) llamados valores del Tesoro. La Deuda externa es el conjunto de obligaciones que tiene un país (tanto su sector público como el privado) con respecto a otros países o instituciones.

La Monetización de la deuda es un mecanismo por el cual el banco central presta dinero al Estado. Básicamente el banco central imprime dinero (dinero inorgánico, no respaldado por producción) para comprar los bonos emitidos (en el mercado primario o el mercado secundario) por el Estado.

La situación económica provocada por la pandemia, donde los hogares y los negocios gastan menos, ha llevado a los gobiernos a gastar (endeudarse) más para rescatar empresas y transferir dinero directamente a los hogares. Al momento obtener ingresos vía impositiva (ingresos fiscales) es poco probable pues los hogares y negocios no están generando ingresos. La opción de corto plazo es emitiendo deuda (bonos soberanos) que comprará el Banco Central. A la postre esto se puede traducir en una mayor inflación.

Contexto Nacional

Cuando valoramos la economía nicaragüense es frecuente caracterizarla como una economía pequeña, abierta y vulnerable a choques externos. Como tal el panorama nacional es más complejo pues se vienen sobrellevando tres crisis; La desaceleración de la inversión venezolana, la crisis socio-política de abril 2018, y la crisis mundial sanitaria por la COVID-19 con sus respectivas repercusiones económicas.

Para 2016 Venezuela suplía el 93% de los requerimientos anuales de hidrocarburos y Nicaragua pagaba solo el 50%, en 2017 pagó el 72% al contado del valor anual importado principalmente de EE. UU y México según estimaciones del Economista Néstor Avendaño. Esta transición puso en riesgo las reservas internacionales nicaragüenses y, por ende, la estabilidad macroeconómica del país. Para proteger las reservas internacionales el BCN contrajo la liquidez primaria en 3,432 millones de córdobas entre enero y septiembre de 2017, medida que asume una desaceleración del consumo y de las tasas de crecimiento económico.

Por otro lado, el índice de actividad económica (IMAE) refleja, con datos disponibles del BCN, una variación interanual de -9,5 por ciento en abril de 2020 con respecto al mismo mes del año anterior. La evolución del IMAE muestra una reducción de la actividad económica que va desde abril de 2018 (asociado a la crisis socio-política) a abril de 2020 (asociado a la recesión económica mundial por la COVID-19).


Fuente: Elaboración propia con base a datos del BCN

Entre abril de 2018 a abril de 2020, la actividad económica se redujo en 4.1 en comparación al periodo anterior al 2018.  Las actividades económicas con mayor contracción en dicho período fueron Construcción (-22.6%), intermediación financiera (-13.6%), Comercio (-9.4%), Transporte y comunicaciones (-7.2%) y hoteles y restaurantes (-7.2%). Por el contrario, las actividades de Explotación de minas y canteras (10.2%), Agricultura (3%), Pecuario (2.5%) y Pesca y acuicultura (2.1%) presentaron mayor crecimiento.


Fuente: Elaboración propia con base a datos del BCN

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) muestra una variación acumulada anual de 1.25 por ciento en junio de 2020. Esta cifra es menor al 1.99 y 3.70 por cientos registrados en 2018 y 2019, respectivamente.


Fuente: Elaboración propia con base a datos del BCN

En datos interanuales, precios en junio de 2020 registraron un incremento de 3.62 por ciento. Esta cifra es menor al interanual del mismo mes en 2019, cuando fue de 5.6 por ciento.

Fuente: Elaboración propia con base a datos del BCN

La mayor alza de los precios la encontramos en las bebidas alcohólicas y tabaco con 6.64% (asociado a la reforma tributaria de 2019), en segundo lugar, las tarifas de alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles con 5.72%. En ultimo lugar, el servicio de transporte registro una caída de 3.37%.

Fuente: Elaboración propia con base a datos del BCN

Debido a la coyuntura actual, la gran recesión a provocado un shock de oferta generado presiones inflacionarias a la baja. Como ya se ha mencionado las medidas adoptadas desaceleraron el consumo derivando en el cierre de empresas aumento del desempleo, reducción de ingresos y aumento del ahorro.

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