El origen de nuestras huellas / II Entrega

En mi mente no encuentro las palabras apropiadas para volcar de mis labios y de lo más profundo de mi alma la emoción, la felicidad, y la armonía que siento al compartir junto a todos ustedes el legado de recuerdos sobre este mi querido e inolvidable Terruño, que quedaran plasmados para la historia a través de la presente obra.

Roberto Larios Zuniga

Primeros Pobladores

Los primeros pobladores de la zona del departamento de Chinandega y en particular de la Región de El Viejo, que a la llegada de los españoles correspondía al gran señorío de Tezoatega asiento de El Viejo Cacique Agateyte, fueron mexicanos de ascendencia nahoa, ósea los toltecas, a quienes también se les llamaban memes, mangues, chiapanecas o chorotegas según su localización geográfica de la región de donde procedían o el lugar en donde se asentaron al final de su emigración.

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Dice Fray Toribio de Benavente y Motolinea que la antigua leyenda acerca de Chicomoztoe (lugar de las siete cuevas) afirma que todos los de la tierra de Anahuác, los mexicanos entre ellos descendían de un tronco común llamado Iztamixcoalt, en referencia a un famoso caudillo mixcoalt que lleva antepuesto el adjetivo Iztac que significa blanco, desconociendo cual hijos de éste fue a poblar la provincia de Nicaragua,  cuando se desintegro la monarquía tolteca provocada por una gran sequía que duró cuatro años probablemente en el año 800 D.C.

José Dolores Gámez dice que los xhibalbay que habían emigrado en el siglo VI D.C. fundaron el norte de México, el reino de Cholula con la ciudad de Tula por capital y que después una gran sequia los obligo a emigrar a Centroamerica con su rey Topilzu Axistil, fundando en Honduras el reino de Payaqui, con limites en Chiquimula y parte de El Salvador.

Tendrá alguna relación estos dos párrafos anteriores, para un mejor  análisis voy a insertar lo que escribió en sus memorias Fray Toribio, él afirma que en tiempos de una gran sequia o esterilidad que duro cuatro años en el Reino de Cholula para evitar ruinas de Tula se llevaron al sacrificio a numerosos niños, implorando con aquella práctica sanguinaria al dios de la lluvia Tlactoc, para que comenzara a llover, aquel rito o costumbre provenían desde tiempos antiquísimos por lo que se supone que aquellos antepasados abandonaron este lugar en el año 800 D.C. haciendo un recorrido de 2000 Km y quienes por el mar pacifico o del sur una flota de acales o barcas se dirigen a la deriva, buscando donde laborar mejor y perennizar su cultura de origen teotihuacana, esto se comprobó cuando vinieron los españoles, quienes encontraron una población de nahuales con la misma lengua de México dice el cronista  Oviedo y Valdés.

Con relación a épocas y opiniones fray Juan de Torquemada en su obra Monarquía Indiana escrita en 1580 refiere que los descendientes de los grupos nicaraos o pipiles dijeron que hacía siete u ocho vidas de viejos muy viejos de aquellos que se sacaban el sol entre algodones que tal emigración había ocurrido.

Si la edad de cada anciano llegaba a ser de 104 años (llamada vejeces huehuetiliztli) y se mencionaban siete u ocho generaciones contada desde la fecha de su emigración, pues el año de 1580 restamos (siete veces 104 años) 728 años y nos da 825 (o mejor en número redondo 800, siendo por el año 800 D.C. que vinieron los niquiranos y que coincide con la tirania olmeca en el reino de Cholula.

Al Padre Francisco de Babodilla le dijeron trece caciques, varios sacerdotes y algunos ancianos en un pueblo de Nicaragua en 1528 que sus predecesores habían venido de otras tierras que le decían Ticomega y Maguatega  y que quedaban hacia donde se ponía el sol que se vinieron porque allá tenían amos que los trataban muy mal y que a mucho tiempo que a nuestros antepasados vinieran.

Teniendo como un motivo de emigración la sequía de Cholula nuestro compatriota José Dolores Gámez en su “Historia de Nicaragua” dice que cuando en México los nahoas vencieron a los Votanes de Xhibalba estos se dispersaron, tomando algunos un camino al este de su famosa ciudad de Nachán avanzando hasta Nicaragua, en su región más occidental, donde se encontraron con los Caribisis, a quienes los echaron hacia el interior de su propio territorio, esto habría sido antes del año 800 D.C. por cuanto una investigadora moderna llamada Anne Chapman, escribió un libro sobre los chorotegas escrito en 1960, afirma que estos fueron encontrados por los Xhibalbay donde hoy es Chinandega habiendolos desplazado en el año 800 D.C.

Estos Xhibalbay fueron parte emigrante que no se quedaron en el reino de Payaqui y que con el nombre Toltecas o Tultecas se esparcieron por las costas del sur del resto de Centroamerica tomando el nombre de Chorotegas.

Hay una contradicción en cuanto al origen y evolución de estas emigraciones en sus primeros comienzos allá en México y es que parece que en el Altiplano de México en el centro de donde hoy es el estado de Veracruz habían fundado el reino de Cholula con su famosa capital Tulteca muchísimo antes del año 800 D.C. originándose una sequía años después que obligo a emigrar parte de sus habitantes, la otra parte que quedo fue echada por la tiranía Olmeca emigrando hasta el despoblado Zoconuzco de donde fueron nuevamente echados por los mismos Olmecas entre los siglos VIII y XI.

De todos modos, como fuera este origen los toltecas vinieron en los años 800 D.C. a la zona del departamento de Chinandega, ocupando la cuenca del golfo y otras regiones alejadas legando su nombre al golfo de Chorotega (o de Fonseca) y la ciudad de Choluteca que también fundaron cerca del río Guasaule en Honduras, también se extendieron más al sur de Nicaragua teniendo como limites las costas del pacifico, las riveras del lago Xolotlán y los alrededores del rio Estero Real.

Ya a finales del siglo XV en 1495 después de un largo periodo de evolución cultural elaborada en las regiones de Guatemala y Honduras a través de años de transición otra rama de estos Toltecas que se había quedado en México vinieron a Nicaragua con el nombre de quinchés.

Su jefe era Quicez Xicab el grande con muchos deseos de conquista llego hasta el golfo de Nicoya en Costa Rica dominando a su paso a los Chorotega y Niquiranos su contacto con aquellos modifico las costumbres y hasta el idioma esta civilización de Utatlan trajo el conocimiento de leyes, ideas de filosofía, libros y conocimientos de Astronomia.

Cuando los españoles vinieron a Nicaragua, dice el Dr. Julian N. Guerrero que los Chorotegas ya evolucionados formaron dos grandes tribus, los diarianes establecidos en la serranía de Carazo, Granada, Masaya y Managua y los Nagrandanos que se establecieron en las llanuras de León y Chinandega.

Pero Anne Chapman afirma que los Chorotegas y no los Caribisis fueron encontrados por Xhibalbay y desplazados al resto del territorio sobre todo el lado del sur de Centroamérica por la cuenca de los lagos y sus orillas, principalmente Ometepe (aquí los Chorotegas son unos y los Xhibalbay son otros).

Inserto el párrafo anterior para que nuestros historiadores se decidan sobre tan importante contradicción ya que nuevos estudios dirán con claridad quienes estaban primero en la región de Tezoatega mucho antes del siglo VII D.C.

Fueron los Caribises nuestros primeros pobladores, echados fuera por los votanes de Xhibalbay (o chorotegas según Gámez) o fueron siempre los Xhibalbay aquellos mercenarios como dijo Pablo Antonio Cuadra quienes sacaron a los Chorotegas nuestros verdaderos antepasados, según Anne Chapman.

Luego que los Chorotegas, con nombre también de nagrandanos se instalaron en la costa occidental de Nicaragua y comenzaron a laborar aquella tierra fértil, se levantaron dos grandes señorios el de Tezoatega y el de Sutiaba.

Ambos son invadidos por nuevos mercenarios en el año 1495 ahora por los quiches una tribu mucho más adelantada venida de las regiones de Guatemala y Honduras con cuyo refuerzo civilizador, lengua en común y una misma raza van a escribir por fin su historia  cuando a los 37 años de edad surge la figura de Agateyte líder y jefe quien se enfrentaría años después lejos de su dominio a los invasores españoles este famoso guerrero cuando se enfrentó a los Chontales que incursionaban su territorio en busca de granos y otros comestibles fue herido en la garganta quedándole una cicatriz tan pronunciada que lo obligo a usar barba larga para poder disimular el defecto.

La población de El Viejo no fue fundada por los españoles ella fue encontrada y convertida en capital del reino de Tezoatega y su grandeza esta minuciosamente reseñada por el gran cronista castellano Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés.

Como mi inquietud es investigar el pasado de este pueblo riquísimo de historia precolonial en documentos desde antes de 1543 fecha en que el capitán Don Pedro de Alvarado conquistador de Guatemala funda el puerto de El Realejo, no he encontrado ningún documento que insinué siquiera en algo el nombre de Chinantlán quiero llegar a la verdad histórica con hechos y para ello que bueno sería la ocasión de descubrir lo que allí duerme en muchas gavetas que vengan las verdades a colocar en su lugar las realidades históricas o distraernos con sus leyendas si eso es lo que queremos.

Así llegaríamos algún día a colocar en su verdadero lugar al bronce de Agateyte y eso sería actual espigón y el caballete de los cerritos donde solía pasar en los inviernos ese gran señor después de su estadía en playa grande, o mejor dicho en Cacahuat o el Cacao lugar de su veraneo, tal regreso tradicional en los meses de mayo rayaba siempre en lo grandioso y vistoso de su sequito ye era entonces cuando los pueblos o barrios se impacientaban por sobresalir y verse recibidos por él, aquello era una fiesta de grandes sorpresas cubierta por interminables etapas que culminaban al fin del mes de agosto, mes de la agricultura y de las cosechas protagonizándose de tal manera el más extraño y único de los ritos lleno de todo de purísima expresión viejana como era la fiesta de los mitotes o motetes e intercambios de los motetes o modelos entre los priostes de ambos San Roques.

Según los datos citados los nahoas que emigraron de México en el siglo VIII D.C. hasta la cuenca del golfo de Chorotega se establecieron con este mismo nombre adoptado en los territorios aledaños de  El Salvador, Honduras y Nicaragua, los que mayor empuje entraron  a Nicaragua cubriendo todo el occidente se radicaron entre las costas del pacífico, las riveras del lago Colotlán y alrededores del rio Estero Real, los que entraron por este rio ya habían surcado los ríos de Choluteca y Negro fundando en territorio Hondureño el poblado de Choluteca.

   Cuando cruzaron los escarpados cerros y volcanes que embellecen las tierras nicaragüenses descubrieron al otro lado de la llanura extensa franjeada por numerosos pequeños ríos los que hacían muy fértiles sus tierras, fue allí que fundaron el gran señorío de Tezoatega cuyo dominio se extendia a lo largo y que cruzaron desde el volcán Cosegüina pasando por las lomas de Puerto Arturo llamada en ese entonces de Calanchin tan altas y tan largas que imponentemente divisaron que se dirigía hacia el sur buscando la otra loma de los Caitudos donde hoy es Kilaca después siguieron a la de Santa Rica teniendo enfrente y al sur la loma de La Pita, más allá divisaron el Roldán famosa pirámide natural truncada por un enorme caballete prolongado en bifurcación hasta el tabacal y la loma de el gato, formando tres grandes cañadas las del taburete al sur que termina en los llanos de palomino y los esteros del guazimo la cañada del tabacal al norte que desagua en el rio La Virgen y la enorme cañada del gato que baja desde el mismo Roldán buscando al sur y al oriente hasta los predios de Santa Teresa de Fernando Oviedo, continuaron por las lomas de las Delicias, Limonapa y la loma que hoy se llama Chimaltepe y Argentina.

Al norte de este lugar divisaron los lomones de San Rafael, el Cuando y Cebolla, Bolivar y Tecometepe quienes buscan el Estero Real para unirse con las cordilleras que desprendiéndose también de Calanchin pasan por la loma del Dia o del Embudo tomando una sola meseta con Buena Vista, El Apante, Los Limones, El Nispero, Marota, Tempiscuipa, Palacio y el Picacho, saltando después hasta el Obraje y El Bonete, al lado sur y sobre la costa del Pacifico viniendo de la loma de Petacaltepe pasaron por la loma de Tepoltepeth (loma larga o Axuchillo) en donde una vez don Payin Herrera con su baqueano Juan Díaz divisaron en una noche de tempestad al famoso Chipilillo en un caballo endemoniado tirando chispas por los cascos y cruzando raudo El Tabacal, después continuaron a la loma de Alto Mundo en donde según don Chilo Aguado, los punches salían de su cueva el día de San José y la loma del Nanzital (Monte Rosa o Loma Duboniana) aquí cerca de El Viejo desde donde dice Don Elías Avelares El Centinela de Agateyte diviso la exploración que hacía Gil González Dávila después que los Chorotegas vencieron todas estas alturas fue que llegaron a una extensa zona de áreas verdes y planas donde fundaron la ciudad de  Tezoatega teniendo como fondo  hacia el oriente la falda de los Volcanes el Chonco y El Viejo que ahora le dicen San Cristóbal, volcanes que también escalaron hasta recorrer las gran Cordillera de los Marrabios y llegar a los límites del reino de Sutiaba.

Aquellos Chorotega que tenían lengua de potón y lenca llevaban expresión de la cultura teotihuacana, traída desde México y al invadir estas tierras occidentales desplazaron hacia su interior la tribu nativa como era los Caribisis, según leyenda de los votantes de Xhibaibay (los mismos Chorotegas) antes del siglo VIII D.C. expresión que refiere José Dolores Gámez.

Por tanto, estas fiestas de la cosecha y sus características que la distinguían no se parecían jamás en sus peculiaridades a las fiestas que se hacían en otros lugares de Nicaragua. Aquella fiesta viejana es la misma que hoy celebramos en el mes de San Roque y de los Ángeles siendo en verdad que no hay otra igual en toda Nicaragua.

El acucioso investigador histórico Dr. Julian N. Guerrero autor de una de las monografías de Chinandega dice que la ancestral y primitiva implantación del reino de Tezoatega y su jefe el viejo cacique Agateyte no se le puede comparar ni con las trascendencias del poblado de Chinantlán.

A la llegada de los españoles el cronista Oviedo y Valdés un capellán de Diego López de Salsedo y dos doctrineros más un 2 de enero de 1528 visitaron lo que hoy es el poblado de El Viejo y en el transcurso de una serie de incidentes todos ellos fueron testigos del acontecimiento histórico que aquí voy a relatar, después de enfrentarse Oviedo con Agateyte aquel comenzó a hacerle preguntas y este con desconfianza no se atrevió a  contestar hasta que lo creyó conveniente, dice Oviedo que vio allí un reloj que le llamaban chaschita de margarita puro y del tamaño del doble de un ducado de España engarzado en jaspe brillante el que cambio por su reloj de sol europeo que portaba.

Oviedo observo que las edificaciones que existían en la plaza de Tezoatega estaban orientadas con la ruta del sol, como para que sirvieran para medir el tiempo dando una sombra que calculaba la hora también los edificios públicos parecían alineados con las mayoría de las casas que eran bajas y oscuras para contrarrestar  los efectos de los temblores y de las tormentas añade que no se les vio ventana aunque si una sola puerta seguramente para defenderse mejor de los zancudos, había una edificación publica que le llamaban barbacoa construida de oriente a poniente y protegida de árboles frondosos situado en su flanco para evitar el calor del sol ahí era donde estaba la residencia oficial del Cacique con sus habitaciones privadas para él y su corte, también habían más edificios públicos en una gran plaza y en sus alrededores existía un granero real donde se guardaban las cosechas obtenidas, el calendario que tenían constaban de 20 meses por ellos sus fiestas se repetían con muchas frecuencias y una de ellas la que celebraban al dios Cacahuat o del Cacao los españoles trataron de encausarla para sus propios intereses buscando otra motivación como fue la fiesta de San Roque con todo  su sabor popular, pero con diferente imán. Agateyte era poseedor de recia personalidad, su capacidad de penetración también era sorprendente, tenia un poder dominante, natural, era alto y enjuto muy grave en el hablar y demasiado atento cuando conversaba, sus caballos eran largos y en su barba y bigote aparecían algunas canas, aparentaba tener unos 70 años de edad y tenia todo el cuerpo tatuado en brillantes colondos con la consabida interpretación nahualt, era muy aficionado a la caza  con el arco y la flecha sus trofeos se exhibían en la parte baja de la ciudad engarzado sobre varas altas para que mejor se admiraran y mas lo admiraran a él su cama estaba cubierta con suave esteras y una manta de algodón gruesa y blanda con que se abrigaba como almohada usaba un banquillo de madera labrada que se  llamaba duho, de tamaño pequeño y algo cóncavo en el entro cuando conversaba trataba que su interlocutor fijara su atención en sus tatuajes de los brazos y de las piernas, dice Oviedo y Valdés que así lo vio el jueves 2 de enero de 1528 cuando se le presento luciendo un manto real de algodón blanco tejido y forjado con bordado.

El Origen de nuestras huellas parte I

Fuente: Fragmento de libro Recordando la historia de El Viejo. / Roberto Larios Zuniga.

Espera la siguiente entrega de esta serie en blog

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